En CTMA Consultores sabemos que garantizar la seguridad y la calidad de los productos es esencial para ganarse la confianza de clientes y consumidores, especialmente en sectores tan exigentes como el alimentario o el de la distribución. Por ello, te damos a conocer la norma IFS, la cual se ha convertido en un referente mundial que establece requisitos claros y uniformes para asegurar la inocuidad y calidad en toda la cadena de suministro de productos alimentarios y no alimentarios.
Contenidos
¿Qué es la Norma IFS?
La normativa IFS (International Featured Standards) es un conjunto de estándares internacionales reconocidos globalmente, diseñados para garantizar la seguridad, calidad y cumplimiento de productos y procesos, principalmente en la cadena de suministro de alimentos y bienes de consumo.
La norma IFS se utiliza para auditar y certificar la capacidad de las empresas de ofrecer productos seguros y de alta calidad, cumpliendo tanto con los requisitos legales como con las expectativas de los clientes. A diferencia de otras normas más rígidas, la normativa IFS tiene un enfoque basado en riesgos, lo que ofrece mayor flexibilidad a las organizaciones para adaptarse y cumplir los criterios según sus propios procesos y niveles de riesgo.
Historia y alcance
IFS surgió a principios de los años 2000 como respuesta a las crecientes preocupaciones sobre la seguridad alimentaria en Europa, especialmente por parte de minoristas alemanes y franceses. Desde entonces, ha evolucionado para abarcar diferentes sectores y procesos, incluyendo:
- IFS Food: Para fabricantes y procesadores de alimentos.
- IFS Logistics: Para empresas de almacenamiento, transporte y distribución.
- IFS Broker: Para intermediarios y agentes comerciales.
- IFS PACsecure: Para fabricantes de materiales de empaque.
- IFS HPC: Para productos de cuidado personal y del hogar.
- IFS Global Markets: Programas de entrada para pequeñas empresas.
La versión más reciente para alimentos es la IFS Food Versión 8, obligatoria desde enero de 2024.
¿Para qué sirve la Norma IFS?
La normativa IFS tiene como propósito ayudar a las empresas a gestionar de forma eficaz los riesgos relacionados con la seguridad y la calidad alimentaria, garantizando el cumplimiento de los requisitos legales y las expectativas de los clientes. En definitiva, busca que los productos que llegan al consumidor sean seguros, cumplan con la legislación vigente y mantengan altos estándares de calidad.
Además, la norma IFS establece criterios y directrices comunes para evaluar a proveedores y fabricantes, lo que permite unificar los niveles de calidad y seguridad en toda la cadena de suministro. Gracias a ello, las empresas pueden trabajar bajo un marco de referencia compartido que refuerza la confianza y la transparencia en el mercado.

Beneficios clave de la certificación IFS
Entre los numerosos beneficios que aporta la normativa IFS están los siguientes:
1) Mejora de la seguridad y calidad alimentaria
Garantiza que las empresas tengan procesos establecidos para asegurar la inocuidad y calidad de los productos, reduciendo retiradas y reclamaciones.
2) Acceso a nuevos mercados y aumento de ventas
Muchos minoristas y fabricantes exigen la certificación IFS a sus proveedores, lo que abre oportunidades comerciales y facilita el crecimiento. Facilita el acceso a mercados internacionales, ya que es una referencia reconocida globalmente para la evaluación de la calidad, seguridad y legalidad de los productos alimenticios y no alimenticios.
3) Mejora de la imagen de marca y confianza del consumidor
Permite a las empresas demostrar su compromiso con la seguridad alimentaria, lo que mejora su reputación y fortalece la confianza de los consumidores y minoristas.
4) Eficiencia operativa y reducción de costes
La norma impulsa la optimización de procesos, reducción de costes y mejora continua.
5) Gestión de riesgos y trazabilidad
Refuerza la capacidad de la empresa para gestionar riesgos y asegurar la trazabilidad en toda la cadena de suministro.
6) Cumplimiento legal y normativo
Ayuda a cumplir con los requisitos legales, tanto locales como internacionales, así como con requisitos específicos de los clientes, especialmente para aquellos que producen bajo marcas comerciales o están sujetos a auditorías de grandes distribuidores.
7) Cultura de mejora continua
El marco IFS fomenta la mejora continua y la adaptación a nuevos retos en la gestión de la seguridad y calidad.

¿Cómo obtener la certificación IFS?
El proceso para obtener la certificación IFS es riguroso y estructurado, e implica varias etapas clave:
1. Preparación
- Estudio de la norma: Obtener y analizar la versión vigente de la norma IFS correspondiente al sector de la empresa.
- Análisis de brechas (gap analysis): Comparar los sistemas actuales de gestión de seguridad y calidad con los requisitos de IFS para identificar deficiencias.
- Plan de acción: Priorizar y ejecutar acciones para cerrar las brechas detectadas, asignando responsables y plazos.
- Actualización documental: Revisar y crear procedimientos, políticas, planes HACCP y registros alineados con IFS.
- Capacitación del personal: Formar a los empleados en seguridad alimentaria, higiene y requisitos específicos de IFS.
- Auditorías internas y simulacros: Realizar auditorías internas y simulacros para evaluar el nivel de cumplimiento y preparación.
- Revisión por la dirección: Realizar reuniones de revisión para evaluar la eficacia del sistema y promover la mejora continua.
2. Proceso de auditoría
- Selección de un organismo certificador: Elegir una entidad acreditada para realizar la auditoría IFS.
- Ejecución de la auditoría: Incluye revisión documental, inspección física de las instalaciones, entrevistas al personal y verificación de procesos críticos (CCP, trazabilidad, higiene, etc.)
- Cierre y reporte: El auditor presenta los hallazgos, clasifica las no conformidades y emite un informe con la puntuación obtenida.
- Decisión de certificación: Se requiere una puntuación mínima del 75% y no fallar en requisitos KO (Knock-Out) para obtener el certificado, que tiene validez de un año.
3. Mantenimiento de la certificación
- Acciones correctivas: Corregir las no conformidades detectadas y presentar evidencias al organismo certificador.
- Auditorías anuales: La certificación debe renovarse cada año mediante auditorías de seguimiento y, cada tres años, una auditoría de recertificación completa.
- Mejora continua: Mantener y mejorar el sistema mediante auditorías internas, formación continua y revisiones de la dirección.
¿Cómo puede ayudar CTMA Consultores?
En CTMA Consultores, como firma especializada en consultoría y auditoría de sistemas de gestión, contamos con una amplia experiencia ayudando a empresas a prepararse y obtener la certificación IFS. Acompañamos a cada organización durante todo el proceso, ofreciendo servicios adaptados a sus necesidades:
- Diagnóstico inicial y análisis de brechas.
- Asesoría en la implementación de los requisitos de IFS.
- Capacitación del personal en todos los niveles.
- Auditorías internas y simulacros de auditoría.
- Soporte en la selección del organismo certificador y durante el proceso de auditoría.
- Mantenimiento y mejora continua del sistema tras la certificación.
La experiencia de CTMA Consultores y su enfoque integral aseguran que las empresas estén bien preparadas para obtener y mantener la certificación IFS, optimizando sus procesos y fortaleciendo su posición en el mercado.
Consigue la certificación IFS con el acompañamiento de CTMA Consultores
En pocas palabras, la norma IFS es un reconocimiento internacional que garantiza la seguridad y la calidad de los productos, especialmente dentro del sector alimentario y de la distribución.
Su finalidad es asegurar la inocuidad, el cumplimiento de los requisitos legales y las expectativas de los clientes, además de ayudar a las empresas a mejorar su eficiencia y acceder a nuevos mercados.

